Soy doula, puericultora, asesora de lactancia, creadora de espacios maternales, escritora  y muchas cosas más, como cada una de vosotras.

Antes de ser madre era contable, nada más alejado del mundo maternal.

Pero fui madre y a partir de entonces mi Universo y mis intereses cambiaron, no es una cosa extraña, es lo que nos pasa a muchas mujeres después de albergar vida en nuestro interior y traer esa vida al mundo.

La vida se trastoca y junto con horarios nuevos, o mejor, la ausencia de ellos, despertamos a una realidad por la que habíamos pasado de puntillas, AHORA el mundo nos importa, AHORA queremos cambiarlo, hacer un mundo mejor, porque nuestro hijo está en él, queremos ser MEJORES personas porque nuestro hijo merece la mejor versión de nosotras mismas.

He de confesar que a menudo a lo largo de estos años no he sido esa mejor versión, lo he intentado y lo intento día tras otro, a cada rato, pero no siempre salgo airosa.

He aprendido en este tiempo, mi hijo nació en el 2009 que no hay nada peor para una madre que la soledad, la ausencia de tribu nos deja huérfanas cuando deberíamos tener una tribu entera de hermanas con quien compartir la dicha de ser madre. Por eso y por puro placer desde que mi hijo vino al mundo me he dedicado a formarme y a compartir mi experiencia y mis conocimientos en diferentes grupos y a través de diferentes formatos.