visitas
Queremos ver al bebe

Queremos ver al bebé…. las visitas, las deseadas y las que no, van a inundar la casa… lo van a hacer en la medida en la que vosotros decidáis que lo hagan.

Se acabó el embarazo, esa época espero que dorada en la que vivir en la nube imaginando cómo será tu hijo, imaginando su cara, esperando con anhelo poder abrazarlo, olerlo.

Se acabó el embarazo con el tiempo lento en el que pasas de dormirte en todos lados, hasta de pie si se tercia, a tener la necesidad imperiosa y urgente de arreglar la casa, limpiar, cocinar, comprar todo eso que nos venden y que no necesitamos.

Se acabó lo de tener citas con tu pareja, hacer el amor en cualquier lado y con tiempo, de tener cenas románticas en las que hablar de todo y de nada, solos, calmados.
Espero de todo corazón que hayáis invertido tiempo en eso, en teneros, abrazaros, en amaros y ampliado el amor que os ha llevado a crear una nueva vida.

Se acabó, ahora empieza una nueva etapa.

Una etapa diferente, una nueva vida se abre ahora para los tres. 

Y ahora todo el mundo va a querer VER AL BEBÉ. 
Si este es el primer hijo que tenéis os va a pillar por sorpresa la avalancha, mi deseo es que leáis esto antes, antes de que esa etapa maravillosa del embarazo se cierre porque eso os va a permitir poder gestionar mejor lo que viene y es que junto con el bebé, lo que viene entre otras cosas es MUCHA GENTE.

Lo del pan debajo del brazo no sé, no lo tengo muy claro, lo que es seguro es que os va a traer a la mayoría de la gente que conozcáis, los muy cercanos y los más lejanos, TODO el mundo quiere conocer al bebé, TODO el mundo quiere saber la historia del parto y lo más importante TODO el mundo quiere COGER al bebé.

A las visitas, que tienen muy buena intención siempre (partid de ahí y os será más fácil sobrellevarlo) , se les olvida que:
Estais cansadas
El bebé está cansado
Es probable que físicamente no estés del todo recuperada. 
El bebé no es un juguete
El bebé no tiene un sistema inmunológico maduro
El bebé sólo quiere estar con mamá
El bebé aunque parezca dormido o lo esté se estresa

Se les olvida, de verdad o ni lo piensan, quizás ni saben, los nacimientos son ahora un acto social,  una fiesta, y lo es, pero tal vez todos lo disfrutarían más si esa fiesta fuera unos días más tarde y si se tuviera en cuenta que el bebé, también tiene derechos y dentro de esos derechos está el de la intimidad, la intimidad que quiere mantener con la única persona en el mundo que conoce, que eres tu, su madre.

No te sientas mal por no querer compartir a tu bebé en los brazos de otros, si el bebé pudiera hablar escogería siempre los tuyos, en vez de los de alguien que no conoce, que tal vez habla fuerte, o lleva una colonia intensa, o que simplemente no es de tu agrado.
Tienes todo el derecho de poner límites a esos brazos, eres la guardiana, la protectora de ese bebé, la leona, la madre. 

Una buena estrategia es retrasar el anuncio del nacimiento, limitarlo a personas realmente cercanas, otra es hablar con tu pareja y llegar a acuerdos para que él hable con sus familiares respecto a cómo deseáis que sea ese recibimiento y la duración de las visitas y tu con los tuyos, así nadie será la mala, ni el bueno para nadie y otra es limitar las visitas mientras lo necesitéis.
La casa no tiene porqué estar llena de gente siempre, necesitáis descansar y vuestro bebé también y lo otro es que si tenéis visitas vais a tener que trabajar más, preparar algo de merienda, o un té o lo que sea, así que tal vez estaría bien quedar en otro sitio que no sea vuestra casa para luego no tener que recoger y poder salíros de la reunión con cualquier pretexto, o de estar en casa que haya alguien que se encargue de dejarlo todo tal cual estaba antes de llegar o mejor, es decir, aprovechad para que os ayuden en alguna de las tareas que seguro teníes atrasadas…. no sé, poner y tender una lavadora, fregar los platos, hacer la cama…..

Las visitas van a llegar, lo que podéis hacer con eso es ver la mejor manera de gestionarlo y pensad, tened claro que quien manda en eso sois vosotros, poned límites, aprended desde ahora a poner límites, eso luego os va a servir también con vuestro hijo, es sano decir hasta donde queréis que lleguen esos encuentros.

Empieza una etapa de recogimiento, de luz entre los tres, no dejéis que os lo roben.

 

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