Cuando acompañas y te rompes tu,

has de sacar la fuerza de algún lado, porque esa mujer merece lo mejor de ti y tu quieres dárselo.

 

 

Eres el pilar en el que se apoyan otras madres, eres ese lugar seguro y tranquilo en el encuentran refugio, pero a veces te supera lo que oyes, lo que sientes acompañando.

Puede que lo que te cuenta entre lágrimas te conecte con tu propia experiencia o puede que empatices tanto que entres en ese mismo lugar que está habitando esa madre y te sientas igual que ella desbordada por la intensidad de la emoción.

Acompañas, quieres hacerlo y sientes que te fallan las fuerzas.

No es fácil mantenerte serena cuando escuchas historias de partos que no fueron respetados a pesar de tomar todas las medidas al alcance de esa madre.

Tampoco lo es no desmontarte cuando entre lágrimas te dicen que no pueden más, que la maternidad les supera, que es demasiado difícil y quieren tirar la toalla y simplemente huir.
Te conectas contigo misma y pueden salir emociones muy intensas, puedes enfadarte con el mundo, incluso con ella, contigo después por no mantener la calma, puedes también dejarte arrastrar por la emoción y ser incapaz de actuar.

Esto puede pasar por dos cosas, una que lo que estás viendo te conecte contigo misma, con vivencias propias y no sepas o no puedas desligar una cosa de la otra, o puede ser que entres tan profundamente en su vida que te arrastre.

 

Por todo eso es importante, aprender  a verte a ti misma y a sanar tus propias heridas,

para llegar lo más limpia posible a ese acompañamiento.

 

Y es fundamental aprender a ver esa otra, como otra, sin bloquear la emoción porque trabajas con emociones,no quieres ser otro profesional frío que es incapaz de empatizar .

Cuando miras de verdad a la otra, sientes amor por esa persona, eres capaz de sentir su emoción sin entrar del todo en ella, se establece un dar y recibir sano en la relación, y desde ahí, desde tu posición de acompañante poder ayudarla. 

Raquel Tasa
Mayo 2017

Formación “Acompañar la maternidad”
Empezamos el 12 de Junio.
Plazas limitadas.

Si quieres más información escríbeme: raquel@raqueltasa.com

 

 

 

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